Verso II

AQUELLAS VOCES


Ahora que pienso, hablo y siento,
Tú me callas,
El silencio me mata,
La agonía de mi alma colapsa,
Y no hay manera de cerrarla.
En tu mundo no hay identidad,
Y en el mío no hay una verdad inmanente.
La luz que ilumina mi mente no me indica lo real,
¿Quién soy?
¿Qué hago aquí?
¿Qué me volveré?
Somos parte de ese pedazo que la gente quiere,
Nos carcome poco a poco,
¿Me resigné a ello?
Convertirme en lo que tú quieres,
Sería vivir en la misma agonía de toda mi vida.

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