¿Se puede huir de la realidad?

Ciclo sin fín


Uno se despierta como todas las mañanas, apagas el despertador y, luego piensas salió el sol o hace frío, obviamente si es que tienes ventanas lo sabrás al instante o sino tendrás que salir a fuera a ver el clima como algunas personas. Después tomas el desayuno si es que te alcanza el tiempo, luego vas al trabajo o a la facultad como cualquier día normal. Miras al jefe, explicando que tienes que hacer hoy, o al docente, dictar las clases,  hasta el almuerzo y de ahí seguir escuchando lo mismo hasta que por fin termina; llega el atardecer te alistas para ir a casa para ello tomarás un bus o el tren donde estarás parado la gran parte del tiempo, lo más probable que durante el trayecto te duelan los pies hasta que llegues a tu destino. En el anochecer, comienzan a preparar la cena y mientras tanto pienses en todas las acciones que hiciste en el día hasta que ya está la cena, cuando terminas, lavas todo o quizás lo dejes en lavadero. Vas  a la ducha o a la cama y sigues reflexionando en todo lo que hiciste en el día si lograste hacer algo bueno hoy; cuando te percatas que ya no quieres esa vida y no sabes cuando se volvió tan rutinario y piensas quiero cambiar ello, para ello te propones comenzar hacer otras actividades, quizás mudarte de ambiente o cambiar de estilo, pero terminas en donde comenzaste y no entiendes el porqué de este ciclo sin fín. Esto me hace recordar a Frankenstein, de Mary Shelley, el doctor nunca pudo escapar del monstruo, este siempre halló la forma de seguirlo y atormentarlo, como lastimando a sus seres queridos, hasta sus últimos momentos. Entonces, respondiendo a la pregunta no se puede escapar de la realidad, hablando metafóricamente, siempre seremos prisioneros de nuestras propias acciones, lo cual está guiado por nuestro destino.



Comentarios

Publicar un comentario